David es posiblemente la persona que mas me conoce en toda mi vida.
El me vio crecer y convertirme en la persona que soy ahora.
El, aunque era solo una cara amable y compasiva por muchos de los primeros años, se convirtió en un gran apoyo para mi y para todos los que me precedieron.
Es la persona mas profunda que puedo haber conocido y aun así el pasa desapercibido todos los días por los niños que el se asegura que entren a clases a tiempo.
Siempre cuidando la puerta principal, siempre observando, juzgando en silencio y solo interviniendo cuando la situación lo necesita.
Recientemente cuando volví a ver al infierno que salia llamar escuela lo encontré, era como si no hubiera cambiado nada, el estaba igual, sentado en su banca afuera de la puerta principal vigilando y cuidándola como siempre lo ha hecho por los últimos 37 años.
Hablamos, de la vida, de la escuela, de su vida y de lo mucho que ha vivido y lo mucho que el ha descubierto, de la bondad de algunas personas y del desinterés de otras.
Y me dijo algo que sin duda es muy cierto, no recuerdo las palabras exactas, pero dijo que todos tenemos un evento que nos marca, un suceso y, de acuerdo a eso, nos volveremos mejores personas, o peores...
Al final de todo, el solo me pregunto una cosa:
"Como me llamo?"
"David"
"No me olvides"
"Nunca, tu eres David, el inmortal"
"Ojala!..."
Siempre que vuelva a ese lugar su alegre expresión me saludara, sin juzgar nada de mi y teniendo la confianza de que seré una gran persona mas adelante.
Solo espero, que ese suceso me convierta en lo que el espera...
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