19 ene 2022

El positivo que volvio mi vida en negativo

El virus se volvió algo cotidiano y normal, el vivir todos los días sin saber cuando te encontraras con este se volvió una preocupación no mayor a que alguien te atropelle con su auto, las vacunas, 4 en mi caso, nos dieron una seguridad pasajera para afrontar y olvidar ese miedo con el que vivimos por un año entero y por ese infierno el cual, lamentablemente, muchas personas aún viven, sea por su propia negligencia o mala suerte. La vida estaba buena, un trabajo el cual me hacía sentirme orgulloso, donde era respetado y tratado como igual, donde la paga era justa y los tiempos eran amables, aunque sea corta y no tan estable, era feliz.  Mi futuro compartía esa misma positividad que la prueba que mi hermana recibió ese lunes. Es gracioso, más de una vez ella me dijo amenazantemente "no te atrevas a traer covid a esta casa!", antes de salir a una reunión de amigos o de trabajo, pocas las que tuve, pero aun con peligro no lo dudo, pero fue al final su propia mano la que termino azotando a la familia entera. Ella tuvo los peores síntomas, fiebre alta, dolores, días en cama, mucho menos que lo que otros sufrieron al inicio de pandemia, pero sin duda aun fuerte como para tumbarla por un tiempo. Yo le seguí con síntomas similares, pero pasajeros, despertando bien un día y empeorando en la noche, fueron esos primeros 3 días que me recordaron a mi estado después de inyectarme las vacunas de la prueba de laboratorio, del que fui parte como conejillo de indias al inicio del año pasado, un intento de contribuir al método científico y de estar protegido ante el enemigo mundial microscópico. El peor de los síntomas ha sido din duda la perdida del olfato, aunque con mi tabique desviado, no es como que lo disfrutaba mucho para empezar. Lo peor fue el susto y los delirios, los pensamientos y soledad que le siguió y aún me siguen persiguiendo, el haber frenado en seco todos mis planes, mis proyectos, el grupo de gente cuya compañía había aprendido a disfrutar y extrañar, personas que ahora siento defraude por fuerzas fuera de mi control, un pensamiento ridículo, un mero indicio de esa mentalidad de "ponerse la camiseta" que tanto infecta nuestra sociedad, ellos entienden que esto es lo mejor y que no tuve la culpa, pero la culpa se queda, sobre todo si esta te quita oportunidad de avanzar a futuro, espero que no. El recordar que voy a morir, igualmente ha marcado su regreso en las noches, cada momento de silencio, no importa que tantos videos de YouTube, películas, documentales, lecturas o juegos le tire a mi mente, no he podido sacar ese memento mori de mí, esa urgencia del tiempo acabándose, de desperdiciar todo minuto despierto sin hacer algo que valga la pena, ideas que mayormente uno puede empujar al fondo de su mente para lidiar con estas en un momento menos nihilista, el perder el trabajo, la salud y la mente no ayudan a retroceder esas idea. Aceptarlas en la solución, pero esa es una respuesta aun muy madura para mi presente. Pero no todo es positivo como esa prueba que me jodió, espero que a futuro pueda ser más negativo, que los futuros trabajos que puedo ver en el horizonte se cumplan, que la vida se vuelva más fácil y que pueda reconectar con la gente a mi alrededor, solo necesitamos ser todos negativos para lograrlo. 

No hay comentarios:

Publicar un comentario